San Gregorio, un poco de historia

Estrenamos «Vicién es otra historia», nuestra sección de los domingos, recuperando un artículo de Elena Daniel que ya se pudo ver y escuchar durante las fiestas confinadas de mayo 2020 en Vicién TV.

Ermita de San Gregorio

La ermita, situada en un cerro cercano a Vicién está fechada en el siglo XVII, está compuesta en una sola nave, construida en sillería y sillarejo, con dos tramos separados por un arco diafragma de medio punto y techo de cubierta de madera a dos aguas.

Anexa a uno de sus muros se encuentra la casa del santero, y en la ladera meridional se encuentra un asentamiento ibero que presenta una estructura escalonada debido a su ubicación. Frente a ella nos encontramos con la “La Güega”.

Por fechas de la catolización y en un montículo despoblado que emerge bajo las canteras de Almudevar, visible desde gran parte del Somontano Oscense, fue levantada una ermita a San Gregorio Ostiense protector de las cosechas contra cualquier plaga o insecto .Incluso se compró una supuesta reliquia de este santo que confería el agua de bendecir y conjuraba contra las langostas, con un poder especial. (Se ignora su paradero).

Como todo santo protector poseyó un papel decisivo en la sociedad rural tradicional, San Gregorio se especializó de manera singular contra langostas, gusanos, arañuelas, cuquillos y demás insectos que atacaban a la agricultura, a su vez ejerció como abogado del dolor de oídos y la sordera y en ocasiones en conseguir la pareja deseada a los solteros.

En 1688 existía una cofradía compuesta por cofrades de diferentes pueblos. Tenía 30 estatutos, alguno de ellos muy curioso especialmente el 25 que no permitía que entrasen cofrades franceses (afrancesados).

En el año 1827 los insectos fitófagos (garrapatillos) llegaron a estas tierras asolándolas, los habitantes de Vicien y Sangarren hicieron voto al santo de que si les libraba de la plaga irían todos los años a su ermita el día nueve de mayo, y así lo estuvieron haciendo alrededor de 180 años. Desde numerosos lugares de Los Monegros se desplazaban con caballerías y con carros para pedir favores a San Gregorio.

La ermita ha sido rehabilitada en varias ocasiones. Durante la guerra civil sufrió serios desperfectos, sirvió de posición para una de las partes de la contienda. A mediados del siglo XX fue reconstruida, posteriormente en el año 1993 la casa del ermitaño se reconstruyó y se realizaron trabajos de mantenimiento en la ermita, en 1994 la celebración del día de San Gregorio se efectuó una Misa de Campaña en el exterior de la ermita, a su término, la Charanga de Vicien deleitó a los asistentes con su acordes a la vez que se degustaba el tradicional vermut obsequio del Ayuntamiento de Vicien.
Más reciente, en los finales de 2016 y comienzos del 2017, se realizó una fuerte reforma que dejó en perfecto estado el edificio.

También cabe destacar el interés del ayuntamiento y con la colaboración de personas voluntarias por la repoblación forestal de la pequeña loma en donde está situada la ermita.

Cuenta la leyenda qué: la ermita tenía una campana, y que cuando por el Moncayo asomaba una tormenta, muy fuerte repicaba y por mucho que tronara y mucho relampagueara a los sones de aquellos repiques aquí nunca caía piedra.

Elena Daniel